30.5.13


SALVADOR, EL DEL AURORA
El privilegio de conversar durante horas con un verdadero experto de la pesca a cordel.
El Aurora era uno más entre los barcos de pesca recreativa del país a mediados del siglo pasado. No era de la flamante flota de yates que atracaban en los clubes náuticos y aparecían en los periódicos cuando en La Habana se competía durante la corrida de la aguja. De hecho, a su propietario lo que menos le interesaba era la pesca de los grandes peces de pico. Salvador Pérez Olivera construyó el Aurora después de haber tenido un bote del que ya no recordaba el nombre. Después del Aurora vino otro, pero ni siquiera ese fue el más importante para su dueño.
La historia más importante del Aurora ocurrió durante los nueve meses transcurridos entre noviembre de 1952 y junio del año siguiente. Ese tiempo lo pasó Salvador junto a otros tres tripulantes dando un bojeo a la Isla de Cuba, algo que muchos de nosotros ha deseado hacer alguna vez y al final no ha sido posible. Pero el Aurora sí pudo: salió en dirección oeste, contorneó el Cabo de San Antonio, anduvo por la Isla de Pinos, se demoró a lo largo de la costa meridional, explorando ensenadas y rías, mientras los tripulantes se encantaban, siempre vigilantes, ante el largo tramo de las cordilleras del Escambray y la Sierra Maestra, para girar al norte en Maisí, navegar por extensa cayería, detenerse en Hicacos y volver a La Habana, donde les esperaban para que contaran a otros amigos del mar sus aventuras.
El bojeo se contará en extenso más adelante. Ahora conversemos con el patrón del Aurora. Salvador Pérez Olivera falleció antes de finalizar su siglo y fue durante la década de los noventa que le conocimos, de visita ambos en casa de otro gran pescador, Manuel Bell Gorgas, el Blaka. Desde entonces le vimos varias veces en su casa del Vedado, donde teníamos largas conversaciones sobre la pesca. Por aquellos días, Salvador se ocupaba en estudiar la posibilidad de introducir el método local de la pesca a cordel como un producto turístico, de lo cual entenderá al lector algunas de las explicaciones que nos hizo.
Había nacido Salvador en Camaguey y su padre, un ferroviario, solía ir de pesca a Nuevitas, en el norte de esa provincia central cubana. Pero en los años treinta la situación económica resultaba difícil en todas partes y el progenitor trajo la familia a La Habana, con lo cual salió al menos ganando la proximidad al mar.

Salvador: Cuando llegamos a La Habana pescábamos en el Malecón; mucha gente pescaba en el Malecón, con vara y cordel, pero fundamentalmente con vara. Una vara de bambú japonés, sin carrete...

Ismael: Una vara criolla.

Salvador: Sí, tipo criolla. Se usaba fundamentalmente para la pesca de la Cubereta, el Caballerote, el Parguete. Aprovechábamos cuando rompían los Nortes que era cuando mayor cantidad de “pejes” acudía a la orilla nuestra. En definitiva nos pasábamos todas las noches en la pesca. Las varas eran largas, de veinte a veintiún pies de largo. Nosotros aprovechábamos que en aquel tiempo importábamos arroz de Japón y China, fundamentalmente de Japón, y los sacos venían estibados con unas varas de bambú, las cuales nosotros la sometíamos a un proceso y las poníamos bien rectas, y entonces allí utilizábamos como línea un alambre de bronce, en su extremo inferior el anzuelo, y ahí tirábamos en el Malecón. Pescábamos, como te decía, gallegos, cuberetas, pargos, caballerotes, fundamentalmente.

Ismael: ¿Usaban también el cordel?

Salvador: El cordel también, con pita catalana. Se “voleaba” con un plomo igual que hoy día.

Ismael: ¿Por que usted cree que existe esa preferencia en el cubano por la pesca a fondo?

Salvador: El problema es el siguiente. A pesar de que nosotros tuvimos en la época del capitalismo una gran influencia norteamericana, durante la cual ellos se han desarrollado enormemente en la pesca deportiva, nosotros en Cuba, como que no ha estado bien desarrollado turísticamente, hubo un corte y hemos estado retrasados quince o veinte años en la práctica yatística. Al no haber yates de pesca, pues lógicamente no ha habido promoción deportiva pesquera y ha seguido prevaleciendo en este país lo que se denomina “pesca al dedal”, es decir, a la mano ¿no?, sin la utilización de la vara y el carrete. En Cuba ha habido grandes pescadores, buenos pescadores de la pesca del atún, tenemos el gran torneo internacional Hemingway (1), en el cual hay compañeros que son especialistas; uno de ellos es el compañero Blakamán, que tiene un caudal de experiencia extraordinario en esta modalidad. Hay otros compañeros también que debemos mencionar, el compañero Julio Arocha, también actualmente en la Marina Hemingway, y más recientemente Cabañita y Chulín (2), también destacados en la pesca al curricán.
Sin embargo, la mayoría de los deportistas cubanos hasta este momento han preferido la pesca a fondo, que es tipo de pesca en el que yo entro. Es decir, yo tengo un barco en esto momentos en Punta Hicacos, el Pilar, de cuarenta pies de eslora, y generalmente aprovecho las lunas de mayo, junio y julio para pescar el pargo criollo.

Las corridas del pargo
De las especies de fondo, precisamente por las grandes concentraciones que forman en el momento de su desove, es el pargo criollo la especie cuya pesca generalmente prefiere el deportista. Se puede capturar el pargo en todos los meses del año, pero hay tres meses de corrida, de concentración para desovar que se aprovechan entonces para pescarlo.

Salvador: Yo he pescado el pargo a lo largo de Cuba. Recuerdo los lugares... hace falta hacer algunas prospecciones pesqueras; pero hasta ahora, que yo conozca, los lugares donde él concurre son, digamos por el norte, viniendo de oeste a este, en la corona de San Carlos, frente a Puerto Esperanza, Pinar del Río; el lugar de mayor concentración es Varadero, frente al hotel Internacional, aproximadamente. Después está bahía de Cádiz, entre Matanzas y las Villas; en la zona de Isabela de Sagüa, también Boca de Sagüa y El Cristo, son lugares de concentración de pargo. No he pescado más al Este, pero me han dicho que también en Nuevitas y Santa Lucia corre al pargo.
En el sur lo he pescado en corridas en dos lugares específicamente. El más que me gusta, o donde yo creo que hubo siempre la mayor concentración de pargo (aparte de Varadero, que es la más productiva), es Cayo Ávalos. Se encuentra a 10 millas aproximadamente al sur del faro de ese islote, sur con norte. Ahí hay un lugar de 18 brazas de profundidad en el cual se concentra mucho pargo, y un poquito más al oeste, en lo que llaman el Cabezo del Suroeste, a unas cinco o seis millas de Avalos, también se concentra mucho pargo. Y por último, el otro lugar donde yo pesqué por el sur es en Cabo Corrientes, que también en la época de corrida se coge mucho pargo.
Para el pargo hay algunas aguas, varias. Digamos, frente a bahía de Cádiz hay dos listas, como dicen los pescadores, en la cual está una casi norte con sur frente al faro, a unas 12 brazas de profundidad, y un poco más al este, casi nordeste, la segunda cinta o faja pesquera que le dicen, también a 12 brazas. En Varadero está entre las 14 y 18 brazas, aproximadamente. En toda esa agua es generalmente que él desova, en 18 brazas en Avalos, y también en 18 brazas en Cabo Corrientes. Esa es su agua, aproximadamente, entre 12 y 18 brazas.
Tiene esta especie tres concentraciones, o tres corridas, como se las llama, en las lunas llenas de mayo, junio y julio. Entre la Luna Llena y la Menguante. En la llena, empieza ya a picar a los tres o cuatro días de llenarse, pero generalmente se pesca durante el día; durante la llena no tiende a comer de noche, lo que no quiere decir que no piquen algunos ejemplares en ese horario, pero fundamentalmente en la llena la pesca es por el día. Sin embargo cuando cambia la Luna para menguante, entonces deja de comer por el día y come más abundantemente por las noches en toda esa fase, durante los siete días que dura esta luna está comiendo, con mayor o menor profusión, pero está comiendo. Cogerse, digamos en un barco, de 150 a 160 ejemplares a sedal.
La carnada más apropiada para el pargo es el cobo. No hay que decir que el plateado (3), cualquier otro tipo de carnada sirve, pero su comida preferida es el cobo, además el cobo es una carnada muy fuerte, no se desprende muy fácilmente del anzuelo, y es la mejor.
Dentro de las lunas del pargo, la última, en julio, se liga ya con cubera; hay mayor cantidad de cuberas, que alcanzan pesos de 10, 12, 18 libras. Hay mayor cantidad de cuberas que de pargos; la de junio y la de mayo si especialmente casi todos los ejemplares que se pescan son pargos. La mejor es junio, porque desde el punto de vista climatológico es cuando existe una mar más noble, no hay tanta marejada, no hay tanto viento; mayo tradicionalmente es un mes de mucho viento nordeste, bastante fuerte, y es más incomodo pescar. Estos es en cuanto al pargo y la cubera. Ese es el punto de mira, la gente lo persigue, espera su tiempo para ir a pescar.

La rabirrubia me gusta casi más
Salvador: Hay otra pesca de fondo tanto o más deportiva que el pargo, particularmente a mí me gusta casi más, que es la rabirrubia, que es extraordinariamente emotiva, es muy deportiva, se pesca casi al vuelo, con el quitavueltas nada más, o hay que ponerle calasimbre (4) al nailon. Generalmente se hace por la noche, aunque de día también hay ejemplares extraordinarios. La rabirrubia se pesca durante todo el año, pero su corrida real, la de mayor cantidad de ejemplares es en la luna menguante de abril. Recuerdo que pesqué en uno de los lugares en Cuba de mayor cantidad de ejemplares de esta especie, que es Arroyo de Mantua, en pesqueros 10 a 11 brazas de profundidad.
La carnada preferida es la sardina de ley, aunque se puede pescar con sardina escamuda o cualquier otro tipo de carnada.

Ismael: ¿Entera la sardina?

Salvador: No, aunque cada pescador tiene su “librito”. Yo la pico en forma diagonal, una sardina la pico en dos. Ella se le tira lo mismo al pedazo que tiene la cabeza que al de la cola, y va corriendo el avío lentamente hacia atrás (5). Es requisito casi indispensable para la pesca de la rabirrubia que exista un poco de corriente, no muy fuerte, pero si no hay corriente no se coge mucha rabirrubia, el avío va abajo, hacia el fondo, y no ven la carnada. En la pesca de la rabirrubia hay artistas en este país. El que sabe pescar rabirrubias, empieza a cogerlas a 40 ó 50 brazas detrás de la popa del barco, y si usted la sabe acercar tirándoles “engoe” constantemente, la va acercando a la popa y allí coge la rabirrubia a cuatro o cinco brazas; una pesca muy interesante, la rubia es muy deportiva, se le tira y de momento le saca el avío de la mano, y usted siente una satisfacción en eso.
Este tipo de pesca de fondo, sin embargo, no está en mi opinión extraordinariamente bien promovida por nosotros con vistas a ir adaptando al turista extranjero a este tipo de pesca. Lógicamente ellos vienen con la mentalidad de pescar en aguas cenagosas o bajas lo que es el macabí, el sábalo, el jurel, la palometa, el gallego, pero yo tengo la seguridad, y esto es una opinión muy particular, la vida dirá si estoy en lo cierto o no, que cuando tengamos una buena promoción y le demos distintas opciones al turista, él va a entusiasmarse con la pesca de fondo; y hemos estado conversando el compañero Blakamán y yo con el objeto de hacer un plegable para que el turista sepa las distintas opciones de pesca deportiva que tiene en nuestro país, que es extraordinaria, y empezar a educarlo también en la pesca esta de fondo aprovechando estas condiciones. Incluso creo que pudiéramos ganar mucho dinero aprovechando los meses de mayo junio y julio en que al turista le contratemos la pesca de noche o de día, tours de pesca, y aprovechemos estos tres meses para tener una gran afluencia pesquera de los turistas, lo que está en correspondencia con los planes perspectivos de desarrollo turístico en nuestro país.

Ismael: Quisiera que me ampliara algo en cuanto a la rabirrubia, ¿tiene ella un solo mes de pico de corrida?

Salvador: Ella empieza a picar en abril para mayo, mayo para junio y junio para julio. Tres meses, pero se adelanta al pargo. Ella desova más en la luna de abril para mayo, en el menguante, mientras que el pargo tiene su gran concurrencia en junio. La rabirrubia se adelanta en su procreación al pargo.

Ismael: Esta practica de pescar en corridas, en época de desove, aun haciéndolo deportivamente ¿no resulta negativa de algún modo para esas especies?

Salvador: No, no, no..., absolutamente. El deportista no le hace absolutamente ningún daño al desarrollo de la especie en ninguna de las pescas al sedal, porque usted pone un anzuelo, cuando más pone dos para coger dos al mismo tiempo, para no tener que estar sacado el avío, pero ningún pescador deportivo le hace daño a la especie. El verdadero daño lo hace el uso y práctica de los chinchorros, las capturas masivas en general, que desgraciadamente todavía no están reguladas por el Estado.

“Los tranques y chinchorros (implementos de red usados en la pesca comercial) han sido prohibidos”, dijo la Dra. Elisa García, directora de Regulaciones Pesqueras y Ciencia del ministerio de la Industria Alimenticia, durante una intervención en el programa de la televisión, Mesa Redonda, que el jueves 24 de mayo de 2012 se dedicó al tema “La riqueza biológica cubana y el enfrentamiento a los saqueadores”. Según dijo García en aquella ocasión, “solo quedan 16 chinchorros (en operación) y tenemos la meta de eliminarlos antes de julio” de 2012. Sendas resoluciones fueron firmadas en 2005 y 2007 por el entonces Ministro de la Industria Pesquera, Alfredo López Valdés, autorizando el calado durante tres meses y medio cada vez de 15 tranques en la zona nororiental de Cuba.

Salvador: Yo particularmente soy un enemigo del chinchorro, no solamente porque acaba con la especie, y tengo algunos datos interesantes de esto, sino porque no vamos a tener peces en nuestro país que podamos ofrecerle al turista.
Voy a ponerle el caso específico de Batabanó. Tradicionalmente por ese puerto entraban anualmente unas 2 500 toneladas de biajaiba, un pez de fondo, extraordinariamente deportivo, de rica carne, de deslumbrantes colores. Recuerdo que hace 15 ó 20 años en Batabanó yo me fondeaba un día a las a las once de la mañana en cualquier pedazo de la plataforma, y a la hora tenía una caja de biajaibas. Pero ¿qué pasó? Que la industria pesquera empezó a hacer los célebres tranques, tanto para cubera como para biajaiba, cerca de Diego Pérez, y entonces empezaron a matar biajaibas de tres onzas para abajo, porque de tres onzas para arriba se consideraba ya “plato”, y empezó a declinar la producción de biajaibas.
Cuando el esfuerzo pesquero es mayor que lo que la naturaleza produce, acabamos con la especie. Usted sabe que hay cuotas de ballenas, cuotas de bacalao, reguladas internacionalmente, y no pueden ser violadas. Bien, en Batabanó, en Cuba, se cometió el error de matar a mansalva por tratar de cumplir planes productivos, y coger todas esas biajaibitas y rabirrubitas y distintas especies pequeñas para hacer harina de pescado. De ahí vino un estudio del Centro de Investigaciones Pesqueras, y de acuerdo con esos estudios en estos momentos solamente se están desembarcando en el puerto de Batabanó, el que históricamente ha tenido la mayor recepción de esta especie, unas 500 toneladas, y de acuerdo con ello, estaremos de cinco a diez años para volver a tener los ejemplares adultos y podamos disfrutar de una buena carne, apetitosa y sana.

A la corrida de la biajaiba en la zona de Diego Pérez se le había dedicado en julio de 1971 un reportaje en el número 70 de la revista Mar y Pesca, cuyo significativo título, “Más de 3 Millones de libras”, muestra el carácter productivista de la relación con el medio natural que primaba en la industria pesquera en esos años. Pasados algunos años de esta conversación con Salvador Pérez, el tema continuaba. En julio de 2002, transcurridas más de tres décadas del dato que se comenta, la misma revista se refiere en otro trabajo a la desaparición de la biajaiba, dándoles razón a los biólogos que “insistentemente habían advertido que la capturaran después de desovar”. Sin embargo, la comprensión del impacto de la sobre-pesca pasa sin transición aparente a un alegre triunfalismo apenas unas líneas después: “Hoy es 17 de mayo y estamos en plena luna llena, y como has podido apreciar, hay mucho peje. En la primera luna nuestros pescadores capturaron 31 toneladas, cifra muy relevante. Pero en ésta es cuando el animal se ha manifestado plenamente, vaya que en 4 ó 5 días hemos enviado para Caleta Sábalo unas 60 toneladas, y en el tranque hay el doble de esa cantidad. Te repito que estamos ante una magnifica corrida de la biajaiba” (6).

Ismael: ¿Aprecia el aficionado a la biajaiba?

Salvador: No es tan deportiva como el pargo y la rabirrubia, que es la más deportiva de todas estas especies. El pargo es deportivo, además el color de esta especie, es deslumbrante, es la que más propagada ha tenido toda la vida. No quiere decir que la biajaiba no sea deportiva, pero no da esa fusilada que es la que despierta la emoción del pescador, hala no tan fuerte como la rubia, que batalla más, lucha más; pero como además es tan hermosa en su colorido, despierta un interés deportivo, una sensación agradable de coger un pez tan bonito, y la exquisitez de su carne, en mi opinión particular es superior a la calidad de la rubia y la del pargo, aunque los ejemplares de biajaiba no llegan a tener el desarrollo de u pargo ¿no?. Yo considero que una biajaiba de dos, dos y media libras, u kilo y medio, ya es un ejemplar extraordinario.

Ismael: Usted mencionaba la cubera, que aparece al final de la corrida del pargo criollo.

Salvador: Bien, ella está en julio ligada con el pargo, sin embargo, se puede coger en agosto y, en algunos puertos o en algunas zonas microlocalizadas, corre en el mes de septiembre. No recuerdo si Isabela de Sagua es uno de ellos.

Ismael: Los pescadores deportivos que no tenemos su experiencia, consideramos por costumbre a la cubera un pez solitario en su etapa adulta. Nadie, que yo sepa, hace referencia a cardúmenes o manchas de cuberas, sino a alguna cubera muy individualizada, que no es el caso de la cubereta, fase juvenil de la especie ¿Cual es su opinión?

Salvador: Hay manchas de cuberetas de media libra, una libra, libra y media, todavía está en manchas. Hay ya la cubereta que le decimos nosotros los pescadores figurina, de dos y medias, tres, cuatro libras. Sin embargo, de seis libras para arriba no están en machas, como el pargo y la rubia, sino integran grupos pequeños, aunque todavía hay bastante concentración de ellas. En el mes de julio se cogen igual que el pargo, sin embargo, ya cuberas de 18, 20, 30, 40 libras, sucede igual que con la guasa, son ejemplares que viven individuales, ya no viven en grandes machas.
Para la cubera puede emplearse sardina de ley como carnada, aunque la carnada preferida de una cubera es el camarón, esa carnada es divina para la cubera. Es como sucede con la mojarra. La mojarra la puede usted pescar con cualquier carnada, pero su exquisitez preferida es la calandraca.

Ismael: Dentro del grupo de los lutjánidos, o sea, los pargos, despierta gran atracción el caballerote.

Salvador: Si, el caballerote es muy parecido a la cubereta, aunque no abunda tanto como ésta. Yo recuerdo, desde niño, que cogíamos mucho más caballerote en el Malecón, detrás del Castillo de la Punta, más que cubereta, pero no es tan numeroso como la cubereta y el pargo, menor procreación. No puedo asegurar que tenga corrida, habría que ver la opinión de algunos pescadores de otros puertos (7) que pudieran ser un poco más precisos en asegurarlo.
Hay un pargo que se llama el Sesí, el boquinegro, que habita entre 80 y 120 brazas. El Sesí no es deportivo por un factor: usted tiene que estar en pleno golfo, y para el turista no es fácil pescar en pleno golfo ¿no? Es decir, pescar deportivamente, lo que no quiere decir que no haya quien le guste pescarla, pero no es tan fácil como la rubia o el pargo que están cercanos a la costa, el veril. En Cuba hay lugares de cantidades extraordinarias de Sesí digamos específicamente en Isabela de Sagua, frente a Isabela de Sagua hay Sesí, todo el Banco de las Bahamas tiene Sesí, y Bahía de Cochinos tiene también Sesí o boquinegro, que le llaman. Desde de haber seguramente otros lugares donde esa especie habite en enormes cantidades, pero lógicamente esto es parte de la prospección que tenemos que hacer. Lo que sucede es que cuando la mar es muy fuerte, pues resulta muy incomodo. Generalmente se pesca con alambre, no con nailon, porque si el nailon le forma mucha onda si hay un poco de corriente, y el alambre va directamente al fondo, aunque esta es una pesca más bien profesional, que no daña la especie porque usted no puede utilizar una manteleta, un chinchorro, esto generalmente es por nazas, que las hay de distintos tipos, yo los pesqué profesionalmente con nazas de caña de Castilla de seis pies de altura y una circunferencia casi de tres pies, en la boca de cuyo “matadero” se pone en cruz una sardina y la naza se llena.

Ismael: Tenemos dentro de estas pesquerías a fondo otro grupo de especies muy atractivo, que es la cherna y todas las que integra esa familia de los Serránidos, hasta llegar a la guasa, nuestro gigante.

Salvador: Bien, de toda esa gama de especies de colorido, de carne exquisita, la que mayor cantidad de ejemplares puede capturarse es de la denominada cherna criolla. Hay algunos pesqueros de cherna en Cuba renombrados, que yo conozca está El Puntalón en Cayo Guano del Este, que coincide con el mes de diciembre. También, aunque no lo he pescado se que concurre a desovar en la aguas frente al puerto de Nuevitas y en el Mégano de Cayo Jutía, un cayito pequeño que está a Barlovento de Cayo Jutía, del faro que hay en Cayo Jutía, también en el mes de diciembre. Y en Cayo Avalos, un quebrado que le dicen La Paila.

Ismael: ¿Se extiende a otros meses la corrida?

Salvador: No tengo conocimiento. No puedo asegurarlo categóricamente (8), pero creo que la pesca de la cherna se efectúa entre la Luna llena y Menguante, que es cuando se manifiestan más los peces de fondo. Hay otro pez que también es de esa familia, la arigua, yo recuerdo haberla pescado en el mes de agosto en Cayo Campos, un poquito más al oeste de Cayo Avalos, ahí hay concentraciones de arigua en agosto y septiembre, en otros lugares puede que suceda, pero yo no lo se.
Hay un problema interesante, León, yo creo que estamos en los umbrales de hacer la prospección nacional de pesca para establecer y señalar en una carta náutica cubana realmente los distintos lugares de concentración de peces y especies. Como usted comprenderá una prospección no es de un día, requiere más tiempo; Blakamán tiene personalmente mucha más experiencia de la Isla en general, y creo que cuando tengamos ese trabajo, que no va a ser menos de tres o cuatro o cinco años, es cuando tendremos un dominio cierto de nuestras posibilidades pesqueras. Creo que hay que hacer una prospección específica en Jardines de la Reina para acompañar a las futuras instalaciones hoteleras que haga la Revolución.

Ismael: La cherna y sus parientes, ¿tienen preferencia por algún tipo de carnada en particular?

Salvador: No, generalmente la cherna es golosa, como decimos nosotros, se le tira a cualquier tipo de carnada, no es un pez muy deportivo, no hala mucho, no es como una palometa o una cubera que halan mucho, no tiene tirada fuerte, lo que si come mucho, es decir, ella se traga el anzuelo hasta el buche, cuando usted saca una cherna casi siempre está embuchada. No es muy deportiva, pero es de carne exquisita, un alimento independientemente de que usted las coge al sedal, es decir el avío particular. Es decir los lugares de la cherna en Jutía, que yo conozca, la Tablita, frente a Avalos y Nuevitas. No quiero decir categóricamente que no se coge en este mes en otros lugares, habría que recoger alguna experiencia de los pescadores de los distintos puertos para que nos ayude a situar la zona específica donde ella corre. La cabrilla se coge por el día. Es un pez que no es muy deportivo, aunque de carne rica, de primera clase, depende no muy grande, dos, tres, cuatro o cinco libras.
El aguají es otra especie que se coge, muy bueno, hala mucho, un pez de fondo, aunque se coge también al curricán, cuando usted va curricaneando a poca velocidad, deja que la carnada baje un poquitico y el aguají sale de su piedra, y coge aguají al curricán.
Lo que si está abundante en toda la Isla, desgraciadamente es la célebre picúa. Hay en cuanto a esta especie la cosa anecdótica o real que recomienda que no se coma la picúa que usted pesque en la costa norte, porque es propensa a ciguatera; pero hay un hecho cierto y eso lo he probado yo; yo tengo mis temores en comer picúa que pesco en el norte, pero al doblar el cabo de San Antonio usted puede comerse toda la picúa que pesque, que no se han dado casos de ciguatera. Esto es algo que no está totalmente descifrado por la ciencia biológica marina, he hablado con compañeros que se han dedicado a estas investigaciones, el doctor Darío Guitart. . . y no están, científicamente, establecidas las causas por las cuales una picúa provoca ciguatera (9). Lo más recomendable cuando uno come picúa o por lo menos quiera disfrutar de una rueda de picúa, es tomarse un vaso de leche fría detrás de eso para protegerse (10).

Ismael: Mucha gente corre el riesgo y come picúa.

Salvador: Para mí es más deliciosa que el serrucho. El serrucho como mejor sabe es en escabeche, no quiere decir que una rueda de serrucho frita en el momento de cogerlo sea agradable, pero tiene que ser una masa seca, sin embargo uno lo hace en escabeche con su aceituna, su cebolla, su aceite bueno, de calidad y le permite a usted guardar en un pomo sus ruedas, y mientras más añejadas, mejor.
En cuanto a la picúa, en el sur me la como toda, y la prefiero casi a otro tipo de pejes.
Ismael: De las especies que pescamos a cordel, me gustaría comentara un poco acerca de la palometa.

Salvador: No, generalmente la palometa puede cogerla a fondo, pero se utiliza mucho la vara de spinning para la palometa, es muy deportiva. Es bastante rica su masa de carne, se coge en distintas aguas, pero es fundamentalmente el spinning el avío bueno para ella. La cojinúa también se pesca así, está en manchas, se pesca casi todo el año, aunque debe tener su época, no lo sé. Bueno, lo que yo conozco de la palometa, su carnada preferida es la jaiba blanda, fundamental, si usted tira un avío con ese tipo de carnada, cuado está en muda, la ensarta en un anzuelo del siete, el ocho o el nueve y casi seguro es palometa. Ella come crustáceos.

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